martes, 4 de noviembre de 2008

¿La gran decepción?

Vivimos en un mundo inconformista, cuando tenemos un coche queremos otro, si llevamos el pelo así queremos tenerlo asá, si nos compramos un piso quisiéramos una casa y si tenemos un sueldo querríamos tener otro para comprarnos todas esas maravillas anunciadas en esa caja (ahora plana) que nos deja ver lo que tienen en el resto del mundo.

Si Barack Obama gana las próximas elecciones americanas creo que la mayoría del mundo (literalmente) se sentirá decepcionado con él. Es un gran trabajo y un gran reto al que se enfrenta. Sea quien sea el nuevo presidente, nunca será lo bastante bueno y es que, a veces, se nos olvida que hasta el hombre más poderoso del mundo no es más que eso, un hombre.

El mundo está sumido en una crisis sin precedentes, y el nuevo elegido deberá sacar al país y al mundo entero de esta crisis. Será un trabajo muy duro, y casi imposible de realizar sin críticas y sin equivocaciones. ¿Castigará la opinión pública sus esfuerzos?

¿Logrará el vencedor satisfacer a la opinión pública? Y si Obama gana, ¿le reprocharán luego sus errores o seguirán siendo los EEUU un país donde el honor y el amor a la patria prevalecerán a toda crítica aunque sea constructiva? Quizás, ese gran cambio que proclama ser no sea suficiente para arreglar el mundo ¿Podrá soportarlo el nuevo presidente? Aunque claro, en vista de las reacciones de la administración Bush a sus errores, qué no es capaz de decir la casa blanca con tal de dejar a la población con una respuesta (o un enemigo) en la boca.

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