Si Barack Obama gana las próximas elecciones americanas creo que la mayoría del mundo (literalmente) se sentirá decepcionado con él. Es un gran trabajo y un gran reto al que se enfrenta. Sea quien sea el nuevo presidente, nunca será lo bastante bueno y es que, a veces, se nos olvida que hasta el hombre más poderoso del mundo no es más que eso, un hombre.
El mundo está sumido en una crisis sin precedentes, y el nuevo elegido deberá sacar al país y al mundo entero de esta crisis. Será un trabajo muy duro, y casi imposible de realizar sin críticas y sin equivocaciones. ¿Castigará la opinión pública sus esfuerzos?
¿Logrará el vencedor satisfacer a la opinión pública? Y si Obama gana, ¿le reprocharán luego sus errores o seguirán siendo los EEUU un país donde el honor y el amor a la patria prevalecerán a toda crítica aunque sea constructiva? Quizás, ese gran cambio que proclama ser no sea suficiente para arreglar el mundo ¿Podrá soportarlo el nuevo presidente? Aunque claro, en vista de las reacciones de la administración Bush a sus errores, qué no es capaz de decir la casa blanca con tal de dejar a la población con una respuesta (o un enemigo) en la boca.
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