martes, 19 de mayo de 2009

Brotes verdes

Brotes verdes, brotes verdes....pues claro que hay brotes verdes. ¡Empieza la primavera! Y es que, grandes economistas del mundo, en verano, siempre hay brotes verdes. El empleo sube (abren las terrazas de los bares, la gente se va de vacaciones y hay que cubrir vacantes, etc), sube el turismo, suben las cuentas de ahorro (porque ya no se conceden créditos ni para ir a las Bahamas oye) y suben las esperanzas de que esta crisis se ha terminado. Y yo me pregunto, ¿Realmente empezó? Habrá gente que pensará que soy bárbara por cuestionar semejante VERDAD pero tomo como ejemplo mi empresa: trabajo en un restaurante en el cual, durante la semana, facturamos unos mil o dos mil euros al día y durante el fin de semana entre dos mil y cuatro mil. Durante navidades trabajamos mucho y las cajas llegaron a los máximos, en febrero (temporada baja, hicimos menos dinero que el año pasado) en marzo hemos cumplido máximos y lo mismo ha sucedido en abril. Ahora, en mayo, hemos tenido un par de semanas flojas pero ahora vuelve el trabajo: conclusión, a excepción de febrero, hemos cumplido más o menos como el año pasado. Sin embargo, nuestros horarios han cambiado, hemos reducido plantilla y durante muchos meses hemos cobrado tarde y mal.
Será porque hay crisis. O será porqué los medios de comunicación no hacen más que hablar de crisis y las pymes y las no tan pymes se han asustado, han reducido gastos y nosotros (consumidores, no personas, que hablamos de economía)nos hemos asustado también. Hemos dejado de comprar y hemos empezado a ahorrar. ¿Que sucede? Que como estamos todos con el miedo en el cuerpo no se crea empleo, la gente está parada y entramos en un círculo vicioso conocido como recesión. Dos semanas más tarde se reúnen los políticos, diseñan planes de acción y, aunque todo sigue igual, se supone que hemos salido de la crisis o estamos en ello.
Confieso que hay sectores que realmente se están viendo gravemente afectados (la construcción, los automóviles, etc) sin embargo no puedo evitar preguntarme si estarían en la misma situación si los medios no hicieran tanto eco. A veces, parece que se nos olvida que son el cuarto poder y que, como tales, también manipulan para conseguir de nosotros toda su atención.